sábado

En su medida y en armonìa


OPINIÓN

La Argentina tiene más del 60% de su población viviendo en grandes ciudades. Si no se revierte la tendencia, poco destino tenemos. Miguel Saredi.


10:25
Por M. Saredi
31.10.2009

Desde los medios de comunicación, la Secretaría de Integración Nacional no recibió la trascendencia y atención que su función requiere. La integración nacional trata de defender la producción con el objetivo de lograr una integración territorial y poblacional distinta a la actual. Los países desarrollados han subsidiado con éxito y buenos resultados, durante décadas, a través de políticas de Estado que buscan evitar la concentración territorial.
Trabajando con los gobiernos locales, la idea es hacerse cargo desde el Estado mediante algún organismo que centralice la distribución territorial y su ordenamiento de una manera estratégica. La Argentina tiene más del 60 por ciento de su población viviendo en las grandes ciudades y una densidad demográfica bajísima en grandes extensiones del país. Si no se busca revertir esta tendencia de concentración poblacional, poco destino tenemos.
El caso de Estados Unidos es un referente en su logro de integración de costa a costa, muy diferente a la nuestra. Se trata de un objetivo que requiere de la unión de todas las fuerzas políticas. Es algo que trasciende las posibilidades de un solo gobierno: se trata de políticas de Estado que requieren décadas de trabajo. Un planteo de fondo que no puede pasarse por alto para discutir el federalismo y las políticas locales.
Los subsidios a pequeñas poblaciones que están al borde de desaparecer es algo que va más allá de una cuestión económica y requiere que los demás ministerios se supediten a ella. Esto explica por qué la Secretaría de Integración Nacional quedó dentro de la órbita de Jefatura de Gabinete, por su importancia supraministerial.
La distribución poblacional y el desarrollo local superan las cuestiones económicas. Implican un desarrollo demográfico y ambiental equilibrado. Las migraciones internas y la desaparición de pueblos enteros en el interior es la contracara de la hiperconcentración que atraviesan las grandes ciudades y el conurbano, que limita seriamente la calidad de vida de sus habitantes. Hay planes muy buenos que incentivan el desarrollo de las ciudades más pequeñas, y el plan Volver en la provincia de Buenos Aires es un ejemplo de eso. Ocurre que la mayoría de esos planes cuenta con un presupuesto mínimo. Ya es tiempo de que el Estado nacional se haga cargo de la importancia del asunto y le otorgue el presupuesto y la relevancia que les corresponde.
*Grupo Pampa Sur
Fuente: Diario Critica

lunes

MALVINAS ARGENTINAS nuestra PAMPA SUR


viernes

LA POLITICA DE LA IMAGEN Y LA REALIDAD

DIALOGO-OPINION

por Miguel Saredi (*)
BUENOS AIRES, jul 30 (DyN) -

Si no entendemos el rol que corresponde a cada uno para un diálogo conducente, todo esto -incluido el encuentro de mañana entre el gobierno y los representantes del campo- no servirá para nada.
Entonces volvemos a hacer algunas observaciones obvias que nuestra dirigencia parece desconocer: Nuestro sistema es presidencialista no parlamentarista, lo cual significa que las decisiones están básicamente y primordialmente en manos del Ejecutivo.
Las entidades se reúnen con el Gobierno en su rol de Entidades Agropecuarias no como un show mediático ni de imágenes para televidentes e interesados, sino en forma de negociación con un Ejecutivo, buscando soluciones para su sector. Estas deben ser concretas y fruto de largas reuniones y negociaciones que no pueden ni deben ser televisadas como el programa de Marcelo Tinelli o el almuerzo de Mirtha Legrand sino -aunque duela el ejemplo- en forma más parecida en lo que son las interminables negociaciones de los gremios y cámaras empresariales con funcionarios.
El Parlamento sanciona leyes y puede fiscalizar. Como órgano que legisla puede recibir las propuestas del Consejo Económico y Social -que deben integrar las entidades agropecuarias en ese rol- y que Francia y España, entre otros países, llevó a la práctica.
Los Consejos Económicos y Sociales en el mundo se crearon por el desprestigio de los partidos políticos.
Síntesis: si se quiere avanzar en parar la venta de tambos y de vacas a frigoríficos, en la posibilidad de que haya más trigo y maíz para consumir y exportar, en la posibilidad de un futuro de la cadena productiva, entre muchos otros objetivos, que cada uno ocupe el lugar que debe tener.Los legisladores haciendo, discutiendo en comisión y sancionando Proyectos de Ley con la ayuda del nuevo Consejo Económico y Social.Las entidades y el Ejecutivo negociando y reuniéndose permanente en sesiones de trabajo y no en conferencias de prensa y amagues permanentes por la misma.
Dicen que el efecto más negativo de los nuevos medios de comunicación en el hombre moderno fue el reemplazo del concepto por la imagen.
Pero nosotros no vamos a sacar de la pobreza, ni de la indigencia, ni tendremos un proyecto en común para millones de argentinos, solamente con la Imagen. Sólo se conseguirá engañar por un tiempo.... ¿Y después qué?

Nuestra dirigencia tendrá que darse cuenta o serán los responsables de un futuro lleno de conflictos y de violencia.

DN * ex Diputado Nacional.
Presidente de Pampa Sur

martes

Un llamado a la oposición



El rol de la oposición no puede ser el de construir poder desde la destrucción absoluta del otro, en este caso, el gobierno nacional.


Por M. Saredi

20.07.2009


Aristóteles hablaba del medium rei o del justo medio, que tanto falta en estos tiempos, especialmente para gran parte de la oposición e incluso de las entidades agropecuarias.
Las posiciones de muchos de ellos –con la salvedad de la UCR y del mismo Mauricio Macri– con respecto al diálogo político son ligeras y, en gran medida, con una cuota de irresponsabilidad alarmante.
Mi padre, admirador de Jorge Luis Borges, me repetiría una de sus geniales frases: “Un verdadero caballero siempre pelea causas perdidas” para avalar mi actitud, pero amigos y compañeros me preguntan por qué hemos adoptado una actitud prudente, por estas semanas, cuando el verdadero rédito es pegarle al Gobierno.
Lo hacemos convencidos de que el rol de la oposición no puede ser el de construir poder desde la destrucción absoluta del otro, en este caso, el gobierno nacional, por más posiciones en contrario que tengamos.
Las actitudes de algunos sectores, por estos días, hace ver claramente la facilidad que tenemos los argentinos de “pegarle al caído”. Nuestro gobierno nacional, tras el serio revés electoral, está francamente debilitado.
Falta valentía para enfrentar a los poderosos de turno –hemos sido testigos y actores en Pampa Sur de cómo nos dejaron solos desde el año 2004 hasta 2008– pero sobra cobardía, en muchos, para pegar al vencido y hasta, si es necesario, quebrarlo definitivamente, ahora realmente con los riesgos de una posición desestabilizadora o destituyente.
Decimos esto por la obviedad de confundir regímenes de gobierno y no entender las diferencias entre una república de signo presidencialista de otra parlamentarista. Estas diferencias quedan solapadas al enunciar las remanidas frases del tipo de “el órgano natural para reunirse es el Congreso”. Esto no es una verdad absoluta y ni siquiera tiene en cuenta las diferencias que marca claramente nuestra Constitución nacional.
No es bueno intentar boicotear el llamamiento al diálogo político que por primera vez ha realizado este Gobierno, con las excepciones antedichas y, en especial, en un tema que nos compete y conocemos: las nuevas normas sobre la Cuota Hilton que se anunciaron desde la Casa Rosada.


Al respecto, María del Carmen Alarcón, nuestra ex presidenta de la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados del Grupo Pampa Sur, presentó en su momento una propuesta muy similar a la dicha en estos días por la Presidenta de la Nación, con la finalidad de licitar el cuantioso volumen de plata que significa el llamado “corte Hilton” que va hacia la Unión Europea.
Si de la reglamentación no se desnaturaliza el contenido del proyecto, es casi uno de los primeros anuncios en torno a la cadena productiva esclarecedor sobre un punto concreto y, finalmente, con un sesgo de transparencia en todo lo atinente a esta área.
Nos extraña también que desde el facilismo, y no desde el razonamiento lógico, la Mesa de Enlace critique esta medida, ya que en aquellos años se le había otorgado a la ONCCA la distribución técnica de la cuota y todos aplaudieron esa decisión.
Sabemos los riesgos que conlleva en estos tiempos decir que una medida del Gobierno no es tan mala, ahora que todos parecen defender la cadena agroindustrial y agroalimentaria, pero lo hacemos porque nunca dudamos de qué lado estamos: del de la defensa de nuestro sistema productivo.


* Presidente Grupo Pampa Sur

domingo

EN EL 2004 HABLAMOS DEL CAMPO EN EL 2009 DEBEMOS HABLAR DEL SISTEMA IMPOSITIVO

En estos días hay un mensaje alentador de tratar de llegar a un posible diálogo entre los partidos de oposición, las entidades agropecuarias y el Gobierno Nacional ; todos aunque con recelos y desconfianzas lanzan mensajes por los medios masivos de comunicación relativos a las retenciones a los productos primarios agropecuarios, a una posible reforma política y la necesidad de acordar con vistas a una situación financiera internacional que debe encontrarnos unidos en ciertos puntos estratégicos.

Pero a pocos meses de nuestro Bicentenario no podemos dejar de tener en cuenta un elemento central en nuestra Constitución ,como Nación , y en los años siguientes a nuestra Revolución de Mayo, que fue la disputa entre Buenos Aires y las Provincias, los recursos, facultades y atribuciones de unos y otros.

El federalismo hace a los grandes temas de los cuales se habla en estos días, porque las retenciones o la reforma política deben pasar inexcusablemente por hablar de una verdadera República, Federal y Democrática.

El Sistema Federal de Recursos Fiscales fue reemplazado por uno centralizado -unitario- y redistribuido mediante la ley de Coparticipación "Federal" de Impuestos aumentando el Poder Central y degradando a los Gobiernos Provinciales y Municipales.
Esto termina con la Republica, la Federación y la Democracia como dice el Ing.Guillermo Andreau.

La reforma politica para ser de fondo debe tenerlo en cuenta, porque es nula la Libertad Politica cuando los Gobernadores e Intendentes tienen atada su suerte a los recursos que provienen del Gobierno Central y como dijo J.B.Alberdi, esto termina en un verdadero "latrocinio político".

El Gobierno Central debe eliminar gastos transfiriendo sus poderes a las Provincias y Municipios, y se le debe suprimir al Poder Ejecutivo la facultad de fijar y cobrar impuestos.

Las Provincias y los Municipios deben poder fijar las tasas e impuestos que hacen a la Tierra, como hacen los anglosajones, o países como Australia o Canadá, en las Tierras Libres de Mejoras y dejar al Estado Nacional el llamado Impuesto a los Réditos o nuestro Impuesto a las Ganancias.

Se deben eliminar todos los gravámenes a la Produción y al Trabajo, y no caer en planteos absurdos de segmentación de retenciones, o impuestos a los que comercian, como el impuesto al cheque.

Todo ello debe hacerse progresivamente, para ir atendiendo el superavit fiscal, el cual es posible sostener con una adecuada redistribución de recursos, pero no debemos desaprovechar la oportunidad histórica con remiendos que escucho por estos días, que solo postergarán nuestro resurgimiento como Nación.

Cuando en el año 2004-2005 hablamos de la necesidad de la integración de la cadena agroalimentaria y agroindustrial a un proyecto de Nación, muchos de los que hoy se desgarran las vestiduras hablando del campo, miraban para otro lado, hoy planteamos la necesidad de readecuar nuestro sistema impositivo para que sea posible una verdera República Democrática para todos los habitantes de la Argentina.

Miguel Saredi
Presidente de Pampa Sur

¿CONVENCIMIENTO O RESENTIMIENTO ?

Especial de Miguel Saredi para La Nación


Muchas actitudes del Gobierno en estos últimos años contra la cadena productiva pueden ser interpretadas desde una visión distinta en cuanto a la formación ideológica, cultural o de ideas, por una mera conveniencia económica o electoral, o finalmente por un claro resentimiento contra la cadena agroindustrial.

Sería grave, aunque no definitivo, que se hiciera por los primeros motivos, pues cuando ello sucede en cualquier momento se puede cambiar el curso de acción, porque siempre está la posibilidad de cambios en nuestras ideas cuando lo hacemos honestamente. Lo grave de la situación es que la misma se haga con resentimiento.


Autointoxicación
Pues el resentimiento es una autointoxicación de la mente que surge al uno reprimir sistemáticamente los afectos y las descargas emocionales normales dicen los psiquiatras y psicólogos.


El resentimiento se manifiesta a través del sentimiento de rencor que podemos definirlo como "odio retenido" de ahí que antes se los llamaba "amargos" a los resentidos, porque retienen la ira por largo tiempo, según explica el filósofo Tomás de Aquino en la Suma Teológica, cuestión 46, "De las iras".


El resentimiento termina operando como venganza acumulada, y siempre está pendiente en la persona que siente este dolor un contraataque que lo termina deshumanizando.
Las peores masacres de la humanidad se hicieron por el resentimiento y esa deshumanización de la persona. Un ejemplo claro: leía el otro día a un asesino de las FARC que decía "Yo no he matado a una persona, he matado a un empresario".


Cuando comenzamos el Grupo Pampa Sur en el año 2005, y teníamos trato con el oficialismo y reiterábamos la necesidad de el agradecimiento que debíamos tenerle al campo argentino por sacarnos en gran medida de la crisis de los años 2001-2002, siempre chocábamos con la negación del agradecimiento a los mismos, ya sea por el mismo ex Presidente e incluso del entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, y de muchos funcionarios de su entorno.

Luego leí una frase de Robespierre, quien no negaba muchas veces su resentimiento, que tuvo el mérito de decir en una frase lo que le pasaba: "Sentí, desde muy temprano, la penosa esclavitud de tener que agradecer".

Así es. El resentido padece una ceguera moral respecto de la gratuidad, la donación y el agradecimiento. En cambio el hombre sano tiene conciencia espontánea de su propio valor, esto de da seguridad y le permite aceptar el valor de los demás, incluso cuando son superiores a él.


Negación
El resentido por el contrario en lugar de reconocer los valores superiores y resignarse, los rebaja, negando la bondad de aquello mismo que envidiaba.
Lo importante dicen muchos pensadores cristianos es la sensación que brota de las más intima seguridad en la plenitud de su propio ser.
En cambio el resentido nunca podrá sentir esta seguridad y esta felicidad.
Después del 28 el mismo ex presidente Néstor Kirchner, sus funcionarios, y el gobierno nacional en su plenitud, tienen la posibilidad de convocar nuevamente a una definitiva paz social con la cadena agroalimentaria y agroindustrial, a un entendimiento de fondo, en la cual todos debemos aceptar nuestros errores, pero principalmente aquellos que fueron los protagonistas de los penosos últimos años.

Está en ellos demostrarnos que no opera el resentimiento en sus corazones.

Todos deseamos por el bien de todos los argentinos, que así sea.

El autor es presidente del Grupo Pampa Sur

viernes

EL CAMPO Y EL TRABAJO INFANTIL


La OIT celebra el Día Internacional contra el Trabajo Infantil coincidiendo con el 90º aniversario de su nacimiento y el décimo de la puesta en marcha del Convenio 182, referente a las Peores Formas de Trabajo Infantil, ratificado por 169 de los 181 países miembro de esta agencia de la ONU.


La mayoría de los niños que trabajan en América Latina no percibe ningún sueldo y lo hace para sus familias. (Télam)


En Latinoamérica el trabajo infantil afecta a unos 5,7 millones de niños, en sectores tan dispares como la agricultura (1,32 millones de menores de entre 5 a 14 años), el servicio doméstico (175.000), la pesca, el sector manufacturero, la explotación sexual o como niños soldado (30.000).


En general desde sectores y medios de comunicación oficiales se toma al campo como el gran propagador del trabajo infantil, y aceptamos que esta situación se dá en zafras y regiones específicas -en general con trabajadores no permanentes sino los llamados por cosecha, o que se abocan especialmente a cultivos específicos como del sector frutihorticola o del tabaco por ejemplo - pero en general tienen algunas características especiales: - son transitorios,- son por campaña,- y en su gran mayoría no están adheridos ni reconocidos para UATRE (la entidad que nuclea a los trabajadores del campo).


Existen por supuesto en tareas de tambo, agricolas-ganaderas,etc, muchos chicos que ayudan a sus padres, y lo ideal sería que no pasara, aunque todos esos chicos, en su inmensa mayoría, estudian y asisten a establecimientos educativos.


Decimos esto porque algunos sectores quieren hacer aparecer al Trabajo Infantil como un tema específico de la cadena agroindustrial cuando la inmensa mayoría de los productores agropecuarios argentinos no sólo no consienten, ni permiten, ni toleran, este tipo de explotación infantil, sino que además ayudan a sus trabajadores rurales con la formación, el desarrollo y la educación de cientos de miles de chicos.


¿Mientras tanto que pasa con la gran mayoría de nuestros chicos pobres?¿Qué pasa con estos cientos de miles de chicos pobres con su marginalidad y su trabajo en ciudades, conurbanos y villas?


¿Ello no es Trabajo Infantil ?


Para muchos de nuestros comunicadores parece que no.


El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, fue muy claro hace un tiempo cuando expresó su genuina preocupación por el tema: "niños y jóvenes, en situación de calle, mendigando, durmiendo en estaciones de subtes y ferrocarriles, en zaguanes y recovas; en ocasiones aspirando solos o grupalmente, cartoneando y hurgando en la basura en búsqueda, quizás, de su última comida diaria".


Para resaltar las paradojas argentinas dijo el cardenal: "si aparece un carrito de cartoneros tirados por un caballo puede ser decomisado.


Pero hay cientos de carritos de cartoneros que andan por todas partes (los veo diariamente en el micro centro) y como no se puede un caballo, entonces, muchas veces los empujan los chicos. ¿Es que éstos chicos no son tracción a sangre?", aseguró Bergoglio.


Como nos duele caminar por nuestras grandes urbes y estar permanentemente en contacto con decenas de chicos por esquina, con familias pidiendo limosna en las calle, y con un transitar que nos ha hecho perder la sensibilidad, cuando observamos situaciones terribles de nuestros chicos intentando sobrevivir como algo natural.


Quizás algunos también le quieran echar la culpa al campo por todo esto.
A nadie le entraría en la cabeza culpar a filósofos, teóricos, sociólogos, psicólogos, periodistas y a todos los funcionarios y políticos de las grandes urbes por esta situación.
La Iglesia habla del "acostumbramiento progresivo como sociedad de creciente pasividad e indiferencia" en similar tenor.


Quizás muchos que hoy declaman contra el Trabajo Infantil Rural deberían juzgar su actitud personal y política, posibilitando y muchas de las veces propagando a través de políticas y deformaciones ideológicas a esta "marginalidad infantil".


Así como se deben eliminar todos los vestigios de Trabajo Infantil Rural, también se debe pensar que todos estos recursos que vienen de nuestros trabajadores de la cadena agroindustrial, a través de las retenciones, del impuesto al cheque, y otros tributos distorsivos, no quede en los pasillos ni en los vericuetos de las cajas ministeriales, sino en el cuerpo, en el corazón y la razón de nuestros miles de chicos carenciados, que viven en condiciones de hacinamiento y degradación, porque la verguenza nacional y el masivo Trabajo Infantil pasa por ésta realidad.


Miguel Saredi

Pte Pampa Sur